El polvo eleva temperaturas y acelera fallos. Con aire comprimido, brochas suaves y alcohol isopropílico, en media hora mejoras refrigeración y evitas estrangulamiento térmico. Añade revisar tornillos, lubricar bisagras adecuadas y sustituir almohadillas térmicas gastadas. Documenta lo hecho, agenda recordatorios y notarás ventiladores más silenciosos y baterías menos estresadas.
Evitar cargas al 100% constantes y descargas a 0% extiende ciclos útiles. Entre 20% y 80% suele ser un rango saludable. Usa cargadores certificados, desactiva cargas rápidas innecesarias nocturnas y deja respirar al equipo durante juegos o ediciones pesadas. Monitorear temperaturas previene hinchazones y pérdidas abruptas de capacidad.